Opiniones

Pueblos Mágicos: Huauchinango y Zacatlán

Por: David Villanueva Lomelí

El día de hoy te voy a hablar de dos pueblos mágicos de gran significado histórico para nuestro estado: Huauchinango y Zacatlán.

Huauchinango es un municipio lleno de azaleas, en donde al pasear por su bello centro podemos apreciar el delicioso aroma de los cacahuates tostados.

Sus primeros habitantes fueron de origen chichimeca y se establecieron en este territorio cuando su monarca Nopaltzin, por órdenes de su padre, buscó un lugar para establecer su propio imperio. Así fue como se asentaron a la orilla del actual río Texcapa.

En el Convento Agustino de la ciudad aún podemos encontrar la piedra de los sacrificios que se utilizó durante dicha época.

Tiempo después don Alonso de Villanueva fue designado por Hernán Cortés para la conquista de Huauchinango.

Con este acontecimiento vino la fundación de los cuatro barrios que hasta la fecha se conservan: Santa Catarina, considerado el barrio de los criollos; San Francisco, el de los indios; San Juan, el de los mestizos; y Santiago, el lugar de residencia de los primeros españoles.

El 27 de julio de 1861 alcanzó el rango de ciudad y el Congreso Local le otorgó este título bajo el nombre de “Huauchinango de Degollado” en honor al mártir de la Reforma, el general Santos Degollado.

Por otro lado, tenemos a Zacatlán, que nos ofrece una de las vistas más impresionantes de la Sierra Norte de Puebla y es un lugar conocido por su tradición relojera.

Como principal ejemplo del excelente trabajo de relojería que aloja Zacatlán encontramos en la plaza principal un hermoso reloj floral que nos deleita con sus melodías.

Para poder conocer la mencionada tradición relojera es importante visitar la Fábrica Centenario, así como su museo.

También se distingue por su pan de queso y su deliciosa sidra de manzana, que es la fruta típica de esta región. Se le reconoce por ser uno de los principales productores de la mencionada fruta, de ahí que se le llame Zacatlán de las Manzanas.

Su nombre proviene de dos palabras náhuatl: “zácatl”, que significa zacate, y “tlan”, que significa lugar, es decir, “lugar donde abunda el zacate”.

Como dijo el filósofo Martin Buber: “Todos los viajes tienen destinos secretos sobre los que el viajero nada sabe”.