Opiniones

Ex convento de Calpan

Por: David Villanueva Lomelí


En el municipio de San Andrés Calpan se encuentra el Ex Convento de Calpan, una estructura religiosa rodeada de árboles frondosos y altos, la cual data del siglo XVI y cuya importancia histórica es de valor incalculable.

A tan solo 22 kilometros de la ciudad de Puebla, el ahora Ex Convento de San Francisco de Asís de Calpan, comenzó su construcción en el año 1548, y sirvió como hogar para la orden de los franciscanos.


El Ex Convento de Calpan, se construyó gracias a la petición que los franciscanos realizaron al rey Carlos V de España.

No sería hasta 1994 que se reconoció su belleza e importancia como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Una de sus características principales es que asemeja una fortaleza, su fachada es de estilo plateresco y originalmente fue construido con materiales y métodos ancestrales, que denotan su origen indígena.

Otra de las características del Ex Convento de Calpan son sus capillas posas, labradas a partir de piedra cantera y consideradas por los historiadores de arte sacro, como las más importantes en toda América Latina.

La sobria y elegante fachada muestra los símbolos de la orden: el cordón franciscano y las cinco llagas de Jesucristo.

Las capillas posas, talladas por mano indígena, son auténticas obras maestras; que están consagradas a San Francisco, a la Asunción, a San Juan Evangelista y a San Miguel.

El interior es una sola nave, con pinturas religiosas, junto a la capilla se localiza lo que fue el convento que actualmente es un museo religioso, y muestra cómo vivían los frailes en aquellos tiempos.

Sin embargo, en el Ex Convento de Calpan muy poca de la decoración original subsiste, salvo las pinturas que adornan las paredes y las bóvedas del convento.

Actualmente, sólo se conserva una imagen de San Andrés Apostol, patrono del municipio y cuya fiesta se celebra el 30 de noviembre.

Como dijo Aristóteles: “El objetivo del arte no es representar la apariencia externa de las cosas, sino su significado interior.”