Opiniones

Ex Convento de San Miguel Arcángel en Huejotzingo

Por: David Villanueva Lomelí

El exConvento de San Miguel Arcángel en Huejotzingo, es una de las cuatro primeras fundaciones por parte de los franciscanos dentro de la Nueva España y está inscrito como Patrimonio de la Humanidad. En su iglesia se venera a San Miguel.

Cuando la Orden de los Frailes Menores llegó a nuestro país, acordó establecer sus casas en las ciudades más pobladas como: México, Texcoco, Huejotzingo y Tlaxcala. De esta forma continuar con la evangelización.

El territorio de Huejotzingo se extendía más allá de lo que actualmente es Atlixco y contaba con muchos recursos naturales que se pudieron aprovechar para la urbanización de este lugar. Incluso las barrancas servían como protección de los ataques de las comunidades vecinas.

Todo esto influyó para que se construyera en este lugar la primera iglesia.

Posteriormente, entre los años de 1530 y 1545 se amplió para poder recibir a más personas. Aun costado se construyó una capilla abierta que se utilizaba los domingos y días festivos. Tiempo después se levantó el convento que actualmente conocemos.

Con base en estudios de varios investigadores, sabemos que en esa época el virrey Antonio de Mendoza estableció la traza moderada a través de la cual dispuso las reglas para unificar la construcción de los conjuntos conventuales. Con esto, también se introdujeron las capillas posas bajo un mismo diseño arquitectónico que podemos encontrar en las esquinas de los atrios.

En 1980 se llevó a cabo el llamado Proyecto Huejotzingo que tuvo como propósito restaurar el conjunto arquitectónico y establecer ahí lo que hoy en día es el Museo de la Evangelización, ex Convento de San Miguel Arcángel.

Durante las excavaciones arqueológicas se descubrieron un hospital y una escuela, que dieron como resultado el conjunto que conocemos actualmente.

El museo fue inaugurado en 1985 y ofrece a sus visitantes un acervo de objetos que se utilizaban en las ceremonias, pinturas y textiles, entre otros.

Una pieza emblemática del museo es una pintura en la que están plasmadas las imágenes de los primeros 12 franciscanos que llegaron a nuestro país en 1524.


Como dijo el escritor francés Molière: “Nosotros no participamos de la gloria de nuestros antepasados, sino cuando nos esforzamos en parecérnosles”.