Opiniones

Ex Hacienda de Chautla

Por: David Villanueva Lomelí

La extraordinaria construcción de la Ex Hacienda de Chautla combinada con el vasto paisaje de árboles y una laguna, hacen de este sitio un lugar único en su tipo.

En 1777 comenzó a formar parte del marquesado de Selva Nevada, concedido a Manuel Rodríguez de Pinillos y López por parte del Rey Carlos tercero.

En esa época, la hacienda era utilizada como productora de maíz y de trigo.

Posteriormente, pasó a manos de la Marquesa Soledad Gutiérrez de Rivero Martínez, y a su fallecimiento, su segundo esposo Tomás Gillow contrajo matrimonio con la heredera de la marquesa.

De esta unión nació Eulogio Gregorio y Zavala quien después fue nombrado monseñor mientras que su padre convertía la hacienda en una de las más espectaculares de su época.

En el año de 1898, Monseñor Gillow ordenó la edificación de un castillo de estilo inglés junto a los lagos de la hacienda, con el objetivo de establecer una escuela agrícola.

Adicionalmente, en 1903 se construyó en este lugar la primera planta hidroeléctrica de Latinoamérica, utilizando la represa del Río Atoyac, con lo que se dotó de energía eléctrica a los poblados cercanos.

Posteriormente, la hacienda fue heredada por el sobrino de Monseñor Gillow quien la vendió a la Secretaría de la Defensa.

Entre 1938 y 1984, la hacienda tuvo diferentes dueños y en esa época se construyó la cocina de talavera poblana y la Fuente de las Tres Teresas.

En 1984 fue adquirida por el Instituto para la Asistencia Pública del Estado de Puebla.

Actualmente, la ex Hacienda de Chautla se ha consolidado como un lugar excepcional para el turismo, siendo visitada diariamente por cientos de personas.

Como dijo Oscar Wilde: “Si nunca se habla de una cosa, es como si no hubiese sucedido.”